
Aldeanueva suena de nuevo para homenajear a su nueva centenaria Julia Villaverde Ayuso
En un magnífico y soleado día, Aldeanueva ha homenajeado a Julia Villaverde Ayuso con motivo de su cien cumpleaños. Sí, hace un siglo en Utande nació una preciosa niña que se llamó Julia, posteriormente corrían los años cincuenta del siglo pasado cuando esa niña ya proveniente de Cañizar apareció en Aldeanueva al lado de su querido esposo Guillermo, que ya fue homenajeado hace dos años por el mismo motivo.
Como no todos los días se cumplen cien años había preparada una pequeña, o muy grande (según se mire) fiesta sorpresa. La verdad es que no fue fácil mantener el secreto y algo se olería, pero de repente la música empezó a sonar desde la plaza. Eso sí que era música del pueblo y para el pueblo, ¡con qué alegría sonaba! Se nota que cuando Aldeanueva suena, suena de verdad.
En el Patio, junto a Julia estaban su esposo (ya digo ciento dos años tiene el niño) su hermano y alguno más de la familia cuando los invitados irrumpieron en tropel con su biznieto y otros pequeños de la familia portando grandes globos con el 100. Como no, la sorpresiva emoción del encuentro fue inmensa. Una legión de sobrinos de Cañizar y Aldeanueva con sus descendencias, junto con muchos amigos del pueblo y de otros lugares más o menos cercanos. Los más alejados, algún kilómetro hicieron desde Alemania y El Perú.
¡La cara de Julia lo decía todo!, difícil de describir con palabras pero en alguna foto quedaría plasmado
Para dejar descansar los lagrimales que ya habían arrojado bastantes emociones, se pasó a un animado ágape que magníficamente había preparado el equipo logístico habitual. Por los comentarios el preparativo mereció la pena. Un buen rato se pasó sin que la música dejara de animar la fiesta. A los postres, El alcalde Raúl, hizo entrega de una placa conmemorativa con unas más que emotivas palabras, siguieron los regalos en forma de presentes. Su hijo Miguel también quiso dedicar unas palabras a quien tanto debe, con voz entrecortada y con los lagrimales llenos poco pudo decir pero agregaron más emoción en los invitados. Mucho lloro para tanta alegría.
Después animada tarde para todos ,,,y siempre la música presente,,,, y siempre la alegría de un pueblo hermanado festejando algo grande.
En fin, un gran día, ¡larga vida a nuestra querida Julia! ¡Larga vida a nuestra Aldea, cuna de longevas vidas!
